EL NUNCA JAMÁS
Canta : EL BARRIO
Ya tengo guía
para este estúpido ciego,
voy de la mano
de mi resurrección,
se hizo justicia
y en tu perjuicio,
te acusaron culpable
de encarcelar al amor.
Marche pa’ nunca
pisar esa senda,
le puse el nombre
del nunca jamás,
ya se hasta donde
lleva tu camino,
lo dejé señalado
con migas de pan.
Ya no bebo
los vientos por ti,
que por fin
se me ha caído la venda,
ya esta bien
del si vo a nací,
de tanto recibir
sin levantar la cabeza
Ya esta bien
de tanto comulgar,
vestido de rojo
con rabo y tridente,
que yo no soy
María Cristina,
que si me quieres gobernar,
pues yo te sigo
la corriente.
Ya se nadar y hasta
guardarme la ropa,
ya tengo sombra
pa’ el monótono sol,
tengo una brújula
que indica mi rumbo,
y corrige el camino,
de tu manutención.
Hoy ni siquiera
los vientos me soplan,
no tengo velas
ni mar ni timón,
no tengo acústica
para que tu música,
me lleve a la angustia
de bailar a tu son.
Ya no bebo
los vientos por ti,
a mi balcón vuelven
las golondrinas,
pues se me antoja
hacer de lo blanco negro,
y gritar que hay personas
que te clavan espinas.
Que ya no bebo
los vientos por ti,
ahora me bebo
el elixir de la vida,
el calendario
de los atardeceres,
o los desplaceres
que me hicieron herida.
Ya tengo guía
para este estúpido ciego,
voy de la mano
de mi resurrección,
se hizo justicia
y en tu perjuicio,
te alegaron culpable
de encarcelar al amor.
Marche pa’ nunca
pisar esa senda,
le puse el nombre
del nunca jamás,
ya se hasta donde
lleva tu camino,
lo dejé señalado
con migas de pan.
Y ya no bebo
los vientos por ti,
hoy te quedaste
sin tu fiel escudero,
que te aproveche
la dura soledad,
ahora tendrás que aguantar
a todos los carroñeros.
Y ya no bebo
los vientos por ti,
que te aproveche
mira lo que miras,
mira que nunca
te crezca la nariz,
si tienes que decidir
no te equivoques mentira.
Ya se nadar
y hasta guardarme la ropa,
ya tengo sombra
pa’ el monótono sol,
tengo una brújula
que indica mi rumbo,
y corrige el camino,
de tu manutención.
Hoy ni siquiera
los vientos me soplan,
no tengo velas
ni mar ni timón,
no tengo acústica
para que tu música,
me lleve a la angustia
de bailar a tu son.
Ya tengo guía
para este estúpido ciego,
voy de la mano
de mi resurrección,
se hizo justicia
y en tu perjuicio,
te alegaron culpable
de encarcelar al amor.
Marche pa’ nunca
pisar esa senda,
le puse el nombre
del nunca jamás,
ya se hasta donde
lleva tu camino,
lo dejé señalado
con migas de pan.