COCIDITO MADRILEÑO

Canta : MANOLO ESCOBAR

No me hable usté
de los banquetes
que hubo en Roma.
Ni del menú
del hotel Plaza
en Nueva York.
Ni del faisán
ni los foagrases
de paloma,
ni me hable usté
de la langosta Thermidor.
Porque es que a mí,
sin discusión,
me quita el sueño
y es mi alimento
y mi placer
la gracia y sal
que al cocidito madrileño
le echa el amor
de una mujer.

Cocidito madrileño,
repicando
en la buhardilla,
que me huele
a yerbabuena
y a verbena
en las Vistillas.
Cocidito madrileño
del ayer y del mañana.
Pesadumbre y alegría
de la madre
y de la hermana.
A mirarte con ternura
yo aprendí desde pequeño.
Porque tú eres
gloria pura,
porque tú eres
gloria pura,
cocidito madrileño.

Digame usté
dónde hay un cuadro
con más gracia
con el color
que da la luz
del mes de abril,
cuando son dos
y están debajo
de una acacia,
y entre los dos
un cocidito de albañil.
Cuando el querer
de la mujer
le dice al dueño
de su hermosura
y su pasión:
Toma, mi bien,
tu cocidito madrileño,
que dentro va mi corazón.

Cocidito madrileño,
repicando
en la buhardilla,
que me huele
a yerbabuena
y a verbena
en las Vistillas.
Cocidito madrileño
del ayer y del mañana.
Pesadumbre y alegría
de la madre
y de la hermana.
A mirarte con ternura
yo aprendí desde pequeño.
Porque tú eres
gloria pura,
porque tú eres
gloria pura,
cocidito madrileño